ENTREVISTA
Ojalá viviéramos un poquito, o sea, dignamente.
Yisel es enfermera en La Habana, tiene 44 años
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¿Qué come normalmente en un día de trabajo y qué horarios tiene para ello?
Lo que está establecido en el trabajo para los enfermeros es solamente un almuerzo. Antes daban arroz con frijoles, ahora solo dan sopa o chícharos y un día, cuando hay presupuesto, compran pan; pero si no hay pan en el municipio, ya están sin nada. Entonces mi mamá me manda algo de la casa, con eso aguanto hasta las 7 de la noche. Y café: nosotros llevamos, tenemos una cafetera y allí mismo en el hospital colamos, y con mucho café nos sostenemos los enfermeros. Los médicos tienen derecho a desayuno, merienda, almuerzo, merienda y comida, pero todo, la de ellos y la nuestra, es de muy mala calidad.
¿Cuánto cuesta hoy almorzar fuera de casa y qué parte del salario se va en eso?
Bueno, como soy una enfermera técnica, se va la mitad de mi salario, porque imagínate: una pizza vale de 300 a 350 pesos; un espagueti va por ahí también, y si tú dices un plato de comida, son mil pesos.
¿Se siente satisfecho con lo que consume durante su jornada laboral? De no ser así, ¿qué afectaciones le ha traído alimentarse mal durante su esfuerzo laboral? ¿Qué significa para usted tener que trabajar sin poder garantizar esa alimentación?
No me siento satisfecha, te explico: la enfermera no tiene derecho a más de una sola comida al día. Entonces, para uno sostenerse, el café… prácticamente ni tomamos agua, es café todo el tiempo las 12 horas de trabajo. Y eso trae como consecuencia que estoy enferma de los riñones. Una mala alimentación puede no ser una desnutrición severa, pero sí una desnutrición bastante relativa, porque no estás comiendo lo que debes comer ni haciendo las comidas al día. Sí, mareos, sin deseos de hacer nada, imagínate esas cosas. Decaimiento. Cuando no hay café, que no hay nada, o algún paciente te da algo, tú solo sobrevives desde la mañana con el desayunito con el que saliste de tu casa, que muchas veces no hay desayunos porque no hay corriente para prepararlos. Llega el mediodía y hay que comerse lo que te den, aunque sea un chícharo porque uno siente desmayarse.
En caso de depender únicamente del esfuerzo propio, ¿qué estrategias usa para garantizar con qué alimentarse?
Mi estrategia es hacer amistad con los pacientes. Los pacientes, en modo de agradecimiento, como tú los trataste, te dan su número de teléfono para cualquier cosa; aquellos pacientes que tienen finca o que están bien económicamente te dicen que sin problema los puedes llamar, que ellos te pueden ayudar.
También te traen aquí cositas, un pan, un refresco, así en modo de agradecimiento, te regalan algo de comer. Otra cosa son las amistades que uno tiene, con las que uno resuelve, porque con mi salario no podría, no me sostiene para vivir. Para alimentar a mis hijos y a mi madre es imposible, porque todo está muy caro.
Si pudiera cambiar algo para que los trabajadores pudieran alimentarse mejor durante la jornada, ¿qué sería?
El gobierno, lamentablemente, es lo que yo cambiaría, porque los problemas que tenemos vienen de ahí, y por culpa de ellos la economía del país va por el suelo, ¿entiende? Porque si se pudiera distribuir todo equitativamente, desde arriba, desde el primero hasta el último, los cubanos de a pie viviéramos un poquito, o sea, dignamente. Y profesionales como yo estarían mucho mejor.
