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ENTREVISTA

La comida más que una preocupación es un agobio

Gema trabaja como secretaria en el sector privado, tiene 22 años y reside en La Habana

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¿Qué come normalmente en un día de trabajo y qué horarios tiene para ello?​

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Sí, desayuno antes de salir, un buen desayuno. Traigo de casa ya previamente preparado el almuerzo. Normalmente no suelo comprar nada fuera del almuerzo que llevo al trabajo. Tengo un horario estable para comer, al mediodía. Normalmente almuerzo bien, arroz y algo fuerte como tortilla o carne.

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¿Cuánto cuesta hoy almorzar fuera de casa y qué parte del salario se va en eso?

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No es mi caso regular, pero cuando he decidido hacerlo, el costo ha sido de entre 2500 y 4000 pesos. Esto es demasiado oneroso, por lo que no suelo comer fuera. No suelo comprar meriendas durante mi horario laboral. Estos almuerzos ocasionales suelen representar poco de mi salario, no te sé decir cuánto.

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¿Se siente satisfecho con lo que consume durante su jornada laboral? De no ser así, ¿qué afectaciones le ha traído alimentarse mal durante su esfuerzo laboral? ¿Qué significa para usted tener que trabajar sin poder garantizar esa alimentación? 

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Sí, me siento satisfecha de lo que como; de cierta manera, me siento privilegiada, pues conozco personas que trabajan para comer. Tengo alergias, por lo que debo comer cosas muy específicas y gracias a que cocino en casa puedo permitírmelo. Si por la situación del país no pudiera cocinar en casa y tuviera que comprar el almuerzo en la calle, mi economía se resentiría severamente y afectaría mi desempeño laboral.

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En caso de depender únicamente del esfuerzo propio, ¿qué estrategias usa para garantizar con qué alimentarse? 

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Esto no aplica a mi caso real, pero si fuera así, yo ahorraría lo más que pudiera; mi única prioridad sería comprar comida y eliminaría gastos superfluos como caprichos, las uñas, ropa. Pero, creo que incluso así no podría afrontar el reto de depender de mí misma con facilidad. Sería un gran problema.

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Si pudiera cambiar algo para que los trabajadores pudieran alimentarse mejor durante la jornada, ¿qué sería?

 

​Lo ideal es que en los centros de trabajo se den buenos alimentos y que se esté bien alimentado. Esto mejoraría, en mi opinión, mucho la disposición y los resultados laborales, pues tendrían una preocupación extra que, en el caso cubano, más que una preocupación, es un agobio. En el caso de los trabajos que no dan almuerzo, lo bueno sería que pagaran más para poder afrontar los costes de la alimentación. Los salarios en Cuba son muy inferiores al coste real de la vida.

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