top of page

ENTREVISTA

Almuerzo las sobras del día anterior

Diosdado trabaja como Licenciado en Física, tiene 66 años y vive en La Habana

WhatsApp Image 2026-07-02 at 1.55.19 PM.jpeg

¿Qué come normalmente en un día de trabajo y qué horarios tiene para ello?​

​

Yo desayuno todos los días leche con café y un pan. Esto no lo pago con mi salario, soy licenciado en física con más de 40 años de trabajo y mi salario no me alcanzaría ni para una bolsa de leche mensual. Pero tengo ese privilegio porque mi hija está en el exterior y me manda la comida por uno de esos mercados online.

​

Desde la pandemia mi jornada física se ha reducido a tres días a la semana, el resto lo trabajo desde casa. Antes, cuando iba todos los días a mi trabajo, almorzaba. Luego íbamos con algunos colegas a merendar en alguna cafetería particular. Nos tomábamos un café, ya no, porque esos merenderos han cerrado; no pueden subsistir con los precios de los ingredientes, y los que se mantienen nosotros no podemos pagarlos. Ahora almuerzo el resto de los días en casa, aunque a veces reduzco lo que como porque antes esa comida importante del día la solucionaba en el comedor obrero, pero ahora como están los precios tampoco puedo permitirme alimentarme por cuenta propia como Dios manda. Uno vive ahorrando, a buchito.

​​

¿Cuánto cuesta hoy almorzar fuera de casa y qué parte del salario se va en eso?

​

Antes no era mucho, aunque no te lo podías permitir cada día, ahora nada de nada. Yo no compro nada por la calle, cualquier cosa cuesta casi un cuarto de mi salario, es absurdo. Yo tengo el privilegio de poder comprar una bolsa de pan y no depender del poco pan que entregan las panaderías del Estado, pero esas bolsas, por ejemplo, cuestan unos 400 pesos, o sea, un octavo de mi salario. Entonces yo compro una y ahorro, solo me como un pan al día y así me dura un poco más.

​

Imagínate que antes poníamos dinero todos y comprábamos café en el departamento y colábamos una o dos veces al día, ahora nada de eso, nadie se lo puede permitir. A veces hacemos algún té de menta, pero ya.

​​​

¿Se siente satisfecho con lo que consume durante su jornada laboral? De no ser así, ¿qué afectaciones le ha traído alimentarse mal durante su esfuerzo laboral? ¿Qué significa para usted tener que trabajar sin poder garantizar esa alimentación?

​​

Muchacho, por eso es que hemos tenido que reforzar siempre. El comedor es malísimo, la proteína no pasa de un huevo o una jamonada, pero lo peor es la cocción, del arroz, de los frijoles cuando hay, la higiene de las bandejas. Yo me como lo que den y lo que mis colegas no quieren comer, porque hay que alimentarse por pura necesidad.

​

Salvo algunas ocasiones en que sí que me ha dado malestar de estómago la comida, y fíjate no creo que estuviera pasada, pero es verdad que he comido por necesidad y sin ningún gusto y me ha caído mal, pero salvo algunas veces no ha sido la norma.

​

Claro, esa comida, su calidad y cantidad, no dan para una jornada hasta las 5 de la tarde. Antes teníamos transporte obrero, pero ahora yo tengo que pasarme unas buenas dos horas buscando transporte para llegar a la casa, corriendo detrás de la guagua que no para en la parada, caminando tramos largos porque ahora no pasa nada, o pagando transporte privado de mi bolsillo.

​​​

En caso de depender únicamente del esfuerzo propio, ¿qué estrategias usa para garantizar con qué alimentarse?

​

Los días que toca quedarse en casa, me como las sobras de la cena anterior, menos comida, pero igual estoy en reposo, no necesito más consumo. Sin electricidad, mi hermana y yo ahorramos el gas, así que sacamos la comida del frío por la mañana, cosa que se pueda comer al tiempo, y si hay frijoles, los dejamos para la cena; solo comemos seco: arroz con un huevo, con salchicha, espaguetis, alguna vianda, cosas así. ¿Pero un almuerzo con más de dos ingredientes? No, ya eso no.

​

Si pudiera cambiar algo para que los trabajadores pudieran alimentarse mejor durante la jornada, ¿qué sería?

​

Mira yo siempre he sido un defensor del comedor obrero, crea comunidad, garantiza como uno trabaja, pero eso solo si se hace bien. Yo preferiría a estas alturas un incremento salarial que me permita a mi alimentarme según mis necesidades básicas, ser independiente en lo que como y gestionarlo yo, porque uno no puede depender del Estado cubano.

​

bottom of page