Por ejemplo, se vende en vez de carne de res, una masa cárnica que nadie sabe qué elementos la constituyen, ni aparecen los componentes ni los nutrientes desglosados.

Marlene Azor sobre la inseguridad alimentaria en Cuba: “la crisis se prolonga por voluntad política del partido único en el poder”

Marlene Azor es Doctora en Ciencias Sociales y Humanidades por la Universidad Autónoma Metropolitana (México), DEA en Sociología por la Universidad de París VIII, y Maestra en Sociología por la universidad de Barcelona y la Universidad de la Habana. Durante 17 años fue profesora de la facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de la Habana hasta su censura en 1999. Desde entonces ha trabajado el fenómeno autoritario desde el punto de vista sociológico, periodístico y de teoría política. Entre sus últimas publicaciones se encuentran Cuba los cambios necesarios (2011-2016): las fallidas políticas públicas, y Discursos de la resistencia: los proyectos políticos emergentes en Cuba (2002-2012). Además, es editora y coautora del libro Derechos Humanos: realidades y desafíos en Cuba (2018). Ha publicado artículos en revistas especializadas e indexadas en Cuba, Venezuela, EEUU, Francia, España y México. Actualmente su línea de investigación es Políticas públicas y Derechos Humanos, temas con los que colabora para varias ONGs cubanas y latinoamericanas. Sobre las dimensiones políticas de la inseguridad alimentaria en Cuba conversamos con la Dra. Azor en Food Monitor Program (FMP)

 

 

Cuba ha sido halagada como uno de los pocos países del mundo en desarrollo en haber logrado los objetivos de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996, a saber: reducir a la mitad el número de personas desnutridas para el año 2015. Además, cuando es cuestionada la seguridad alimentaria en la isla los veredictos de los comisionados son halagadores en tanto “nadie se salta comidas” o “nadie se va a la cama con hambre”. ¿En qué medida son constatables los indicadores sobre seguridad alimentaria para Cuba? ¿Qué opinión le merece esta lectura frente a la realidad cubana actual?

 

El problema es que la información sobre Cuba ha estado secuestrada por una dictadura totalitaria en los últimos 63 años. Secuestrados los medios de difusión masiva por el único partido en el poder, el PCC, y secuestrada toda la institucionalidad administrativa política cívica y jurídica por el mismo partido. Por eso, no ha existido transparencia en la información pública. Siendo un derecho en la Constitución de la República del 2019, los decretos leyes 6 y 9 del 2020, El Decreto-Ley 6, "Del sistema de Información del gobierno", publicado el 30 de julio de 2020 en la Gaceta Oficial número 54 —así como su reglamento, el Decreto-Ley 9—, restringe y prácticamente anula el derecho constitucional a la información pública para los ciudadanos. A pesar de ser considerados fuente de información, los ciudadanos no tienen garantías de acceder a la información gubernamental. El ciudadano que solicite información debe firmar con la autoridad un convenio de “confidencialidad”, para que no pueda utilizar estos datos de manera pública. Por ello, desde el índice de pobreza, hasta la calidad nutricional de la canasta básica, son informaciones “secretas” en Cuba.

 

El gobierno hace una encuesta sobre los hogares cubanos anualmente (ingresos y egresos), sin embargo, no es posible acceder a esta información. Por lo tanto, la información oficial que reciben los organismos internacionales por el gobierno cubano, son datos inaccesibles y no verificables. Los funcionarios de la FAO y de la CEPAL, muy cercanos al gobierno cubano, han declarado que Cuba es un ejemplo a seguir en el tema de la seguridad alimentaria y esto se debe a una libreta de racionamiento subsidiada que nació en 1962, pero que no cubre las necesidades nutricionales de los ciudadanos, pese a su carácter universal. Por el ejemplo, en el año 2013, el Director General de la FAO José Graziano da Silva dijo: “Cuba tiene hoy una situación de seguridad alimentaria comparable con aquella de países desarrollados, con un índice de subnutrición de menos de 5 por ciento de la población”. Esta aseveración falsa, es el resultado de la manipulación de datos del gobierno cubano. Los funcionarios de la FAO y la CEPAL como Marcelo Resende, Frei Betto, Alicia Bárcenas, y José Graziano da Silva, se han comportado hasta la fecha como “compañeros ideológicos” del gobierno cubano y no como profesionales independientes, como funcionarios imparciales de organismos internacionales.

Como Ud. comenta, el derecho a la alimentación tuvo como supuesto precedente en Cuba la implementación de la libreta de abastecimiento en 1962; un programa social nacional de alimentos subvencionados. El gobierno cubano también ha gestionado otros programas de alimentación y nutrición donde estipula que las personas tienen el derecho a alimentos inocuos, saludables, nutritivos, aptos para el consumo, que satisfagan los hábitos alimenticios de su sociedad. Desde la perspec