Diseño sin título (1).png

Veganismo, vegetarianismo y la libre elección de alimentos en Cuba

15 de marzo de 2022

L

L

a facultad de elegir por nosotros mismos qué alimentos

deseamos probar, consumir, incorporar o sustraer de nuestra dieta diaria, es un signo de identidad alimentaria que expresa las preferencias éticas y culturales de los individuos y de la sociedad en la que participamos. La libre escogencia alimentaria responde a condicionantes geográficas, económicas, religiosas e ideológicas; también interviene en ella el determinante biológico (el apetito, el sentido del gusto), y el psicológico (patrones de alimentación, estado de ánimo y estrés). Sin embargo, en Cuba se hace difícil hablar de selectividad alimentaria por diferentes razones. Primero, por el extendido mecanismo de racionamiento que limita y homogeniza los productos de consumo básico; segundo, por los periodos de escasez vinculados a crisis económicas; tercero, por aspectos económicos, físicos y socioculturales definidos por producción, ingreso, acceso y tiempo invertido para garantizar el alimento. El escritor cubano Leonardo Padura adelantó una vez una afirmación bastante ilustrativa de esto: “Cuba es un país donde nadie se ha muerto de hambre en 50 años, pero donde casi nadie ha comido lo que quiere en ese mismo tiempo”.

 

A su vez, en Cuba surgen cada vez más grupos interesados por dietas particulares, que encuentran recursos varios en internet y en sus redes sociales, y que están en mayor confluencia con éticas, filosofías y estilos de vida alternativos e internacionalizados. Un ejemplo son las personas que abogan por una cultura vegana o vegetariana; muchos de ellos forman parte de iniciativas animalistas, apuestan por la agroecología y la permacultura, son defensoras del medio ambiente, y promueven discursos que intentan articular en organizaciones y programas de la sociedad civil independiente.

 

Tras la visita del expresidente Barack Obama, el temporal descongelamiento de las relaciones Cuba-Estados Unidos y el turismo estadounidense que comenzó a visitar la Isla, surgieron negocios gastronómicos vinculados al veganismo y al vegetarianismo, donde el sector privado debió buscar propuestas a dicha demanda. Hoy día existen eco-restaurantes como El Romero, El Shamuskia'o, Camino al Sol, o el Café Bohemia especializados en cocina vegana/ vegetariana, aunque su enfoque está dirigido al turismo. También familias y proyectos comunitarios como YLA & XB, CubaVegana, ReglaSoul, Akokán, promocionan estos estilos de vida.

 

No obstante, conseguir y defender un estilo de vida vegano o vegetariano en Cuba es algo complicado por varias razones. Para lograr una dieta rica en vitaminas se necesita más que saciarse con alimentos ricos en carbohidratos. Según la FAO, del alrededor de 3345 calorías ingeridas por persona en Cuba, un 44% provienen del almidón. Esto se explica porque una forma de palear la esc